El Colegio
de Registradores de la Propiedad cree que las entidades que todavía no han sido
apercibidas por los tribunales procederán a revisar voluntariamente sus
hipotecas, aunque alertan de que la protección de los deudores hipotecarios
llevará a una mayor restricción del crédito.
El Colegio
de Registradores de la Propiedad ha avanzado que la sentencia
del Tribunal Supremo, que considera abusivas las cláusulas de
suelo y que ha llevado, por el momento, a las entidades financieras BBVA y
Cajamar a dejar de aplicarlas, tendrá un efecto "en cascada" en el
resto de la banca.
La razón es
que las entidades financieras que aún no han sido apercibidas por los
tribunales procederán a revisar voluntariamente sus hipotecas en previsión de
que la tendencia de los juzgados sea la de proteger a los clientes que se
animen a reclamar, con el alto coste de imagen que ello podría conllevar.
Además,
señalan que si no se produce este efecto "lógico", las asociaciones
de consumidores que han promovido hasta ahora las primeras decisiones
judiciales contra las cláusulas de suelo "harán valer" la decisión
del Supremo.
Así lo ha
avanzado el director del Servicio de Coordinación de Oficinas Liquidadoras de
los registradores, Vicente Carbonell, en rueda de prensa junto a la directora
de Relaciones Institucionales de la organización, María José Pérez, para
presentar un informe sobre cláusulas abusivas.
En cuanto al
número de hipotecas que podrían revisarse y el efecto que ello podría tener en
los balances de los bancos, los registradores no creen que se puedan
cuantificar ninguna de estas cuestiones, aunque estiman que las cláusulas susceptibles
de considerarse abusivas, entre las que se incluyen las de suelo, "afectan
a la inmensa mayoría de las hipotecas normales sobre vivienda".
Cuidado con
las reclamaciones
Por otra
parte, aunque los registradores aseguran que su labor les coloca del lado de la
protección del cliente, no sólo por la naturaleza de su actividad, sino por la
"clara inferioridad" con la que los compradores de viviendas han
negociado con los bancos, también avisan de un exceso de protección puede
llevar a una mayor restricción del crédito.
Carbonell ha
explicado que hasta que surgiera la alerta social de los desahucios, el
legislador ha sido favorable a la banca de forma que, en contra de los
esfuerzos de los registradores, se entendía que restringir los procedimientos
de ejecución hipotecaria llevaría a reducir la actividad hipotecaria.
"Si las
hipotecas tenían tipos de interés más bajos que los préstamos hipotecarios era
porque el banco sabía que iba a cobrar y que cobraría rápido", ha señalado
Carbonell, quien ha añadido que gracias a ello España ha podido contar con una
clase media de propietarios de viviendas.
Por el
contrario, considera que las medidas que se están aplicando actualmente,
incluidas la Ley de Protección de los Deudores Hipotecarios, siendo positivas
puesto que limitan los intereses de demora o permiten al propietario incurrir
en hasta tres impagos mensuales consecutivos antes de la ejecución hipotecaria,
tendrán la contrapartida de que "inevitablemente" los bancos serán
"más restrictivos" a la hora de conceder créditos.
"Las
medidas del Gobierno supondrán un endurecimiento del crédito a través de
intereses más altos", ha concretado. En este mismo sentido, Pérez ha
asegurado que tanto las decisiones sobre las cláusulas de suelo como estas
medidas "hacen mucho más daño a los bancos de lo que se percibe".
No atentemos
contra el sistema
Por ello,
los registradores de la propiedad han avisado de que es preciso en el futuro
centrarse en aquellas cláusulas abusivas que efectivamente lo sean y motiven
una ejecución hipotecaria. "Habrá quien aproveche para alegar (ante el
juez) cláusulas abusivas que no sean tan abusivas", avisa Pérez.
Por su
parte, Carbonell ha defendido que el "sistema hipotecario ha sido muy
bueno" y que "cuando la situación se reequilibre" seguirá
siéndolo, por lo que ha apostado por ayudar a los deudores que han sido objeto
de abusos por parte de la banca, pero "sin atentar contra el
sistema".
En cualquier
caso, los registradores consideran que la sentencia del Tribunal de Justicia de
la UE que daba luz verde a los jueces para paralizar las ejecuciones
hipotecarias en las que se observan condiciones abusivas "no es algo
nuevo".
Según
aseguran, esa labor de control de las cláusulas es la habitual de los
registradores desde hace décadas a la hora de validar las hipotecas, si bien
éstos "están sometidos a la ley y no siempre han podido intervenir con la
eficacia que hubieran querido".
"Nuestro
trabajo es desconocido y se suele percibir como antipático", lamentan,
para añadir que los registradores son los "grandes diques a las cláusulas
bancarias" y su trabajo se ha llegado a interpretar como una
"ralentización del tráfico y de la actividad económica".
Fuente:
www.yaencontre.com



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