Estamos decididos a comprar
una vivienda: ¿Qué factores debemos analizar?
Si dentro de
nuestros planes se encuentra la compra de una vivienda, hay dos cuestiones
fundamentales que debemos analizar porque van a determinar todo el proceso:
¿estamos pagando un precio justo por ella? y ¿cuál es la mejor hipoteca?
Hoy no vamos
a analizar si lo mejor para disfrutar de una vivienda es comprar o alquilar.
Esto depende en gran medida del tipo de inmueble, la finalidad principal que le
vayamos a dar y de nuestro perfil socioeconómico.
Hoy nos
detenemos en ver lo que está ocurriendo cuando ya hemos decidido que queremos
comprar y no alquilar.
Cuando
dentro de nuestros planes se encuentra la compra de una vivienda debemos
de analizar dos puntos fundamentales:
- Intentar saber si pagamos el precio justo por ella. Es decir, saber si el precio que nos piden es el adecuado o si, por lo contrario, creemos que puede bajar más.
- Mirar y comparar todas las condiciones y precios que nos piden las diferentes entidades financieras a la hora de pedir financiación hipotecaria (en caso de que la necesitemos).
En el primer
punto debemos de ver los datos que nos ha traído la crisis así como quién es el
propietario del inmueble que queremos adquirir.
En este sentido
las asociaciones inmobiliarias y los informes de los ministerios encargados del
observatorio inmobiliario en España indican que, desde el inicio de la crisis,
el precio de la vivienda nueva en España ha caído en un 40%, desde el
valor máximo que alcanzó en la parte álgida de la burbuja inmobiliaria. Esto es
solo un dato, ya que lo que no se sabe es cuánto estaba realmente sobrevalorada
la vivienda en aquellos momentos. Por eso es difícil conocer si el precio que
nos piden hoy es el justo o aún está por encima del valor real.
Diferentes
estudios indican que en los próximos años aun debería de bajar el precio de la
vivienda entre un 20% y un 25% con respecto al precio actual, lo que supondría
una bajada del 50% con respecto al precio máximo antes del inicio de la crisis.
Pero además
del precio que nos pidan, debemos de saber si el propietario final de la
vivienda es una inmobiliaria/promotora o si es una entidad financiera. Es
importante por el sencillo dato de que los pisos en cartera de la entidad
financiera salen al mercado más baratos que los que ofrecen las promotoras
directamente. Puede que haya una diferencia en precios interesante entre dos
inmuebles ubicados en el mismo lugar si el propietario es la promotora o si
están en la cartera inmobiliaria de un banco. El hecho de que las entidades
financieras se quieran deshacer de su cartera inmobiliaria hace que bajen
precios así como que ofrezcan mejores condiciones en las hipotecas
que concedan si se les compra a ellos la vivienda.
En este
momento es cuando comenzamos en el segundo punto indicado al inicio, comparar
las condiciones de las diferentes entidades.
Los bancos
han aumentado drásticamente los diferenciales de las hipotecas, piden muchos
más requisitos en garantía, obligan a contratar más productos que antes
y, como mucho, financian un 80% del precio de la vivienda.
¿Pero ocurre
siempre así? Pues no.
Si nos
presentamos en una entidad a solicitar una hipoteca para un piso que
hayamos visto y que queremos adquirir, casi seguro que si se cumpla todo lo
anteriormente dicho. Pero si por lo contrario, vamos a una entidad a
preguntarles que pisos poseen en cartera, escogemos uno y solicitamos una
hipoteca, lo dicho antes cambia de forma drástica.
Nos
encontramos con entidades que ofrecen incluso financiación del 100% del precio
de la vivienda. Más plazo de hipoteca que si fuese un piso libre (no de su
cartera). Diferenciales más reducidos que si lo que compramos es un piso ajeno
a la entidad. No cobran comisiones de ningún tipo. Incluso alguna entidad
rebaja el rigor en los requisitos de garantías para conceder la hipoteca.
En este
sentido, si estáis decididos a comprar una vivienda, puede que debáis empezar
por buscar pisos en las carteras inmobiliarias de las diferentes entidades. Eso
sí, sin que ello os condicione. Si no hay nada que os satisfaga, mejor buscar
fuera y después negociar condiciones, ya que a fin de cuentas vais a vivir en
la vivienda y no es cuestión de comprar 'lo menos malo' porque sea más barato o
nos cueste menos intereses.
Ventajas e
inconvenientes
Las ventajas
que tenemos son claras si optamos por adquirir una vivienda a un banco:
- Mejores condiciones que si pedimos la hipoteca para un piso que no sea de ellas: mejores diferenciales, mejores plazos, puede que más porcentajes de financiación,….
- Probablemente más baratos que el mismo piso si es propiedad de una promotora/inmobiliaria. Los datos indican que es así de forma generalizada ya que las entidades financieras quieren cubrir costes (minimizar pérdidas) más que conseguir beneficios, con lo cual suelen poner precios más bajos.
Y los
inconvenientes se centran principalmente en uno como es el hecho de que al
final no escogemos la vivienda que queremos, escogemos la mejor de lo que hay
en la cartera inmobiliaria de la entidad financiera.
Fuente: www.yaencontre.com



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