Seguros de hogar, ¿Qué
cantidad es recomendable asegurar como responsabilidad civil?
Un seguro es
un producto que sirve, fundamentalmente, para otorgar tranquilidad al tomador.
Sin embargo, para que la póliza sirva en caso de necesidad, tiene que estar adecuadamente
contratada. En el caso de los seguros de hogar, ¿cuáles son las coberturas
imprescindibles que deben incluir y cuáles son las recomendables?
La única cobertura imprescindible en un seguro del hogar y
que no es cuestionable es la de la responsabilidad civil. ¿Por qué esta
afirmación tan rotunda? Porque si se diese la circunstancia de un lamentable
siniestro con víctimas, asumir el coste de los daños originados y de las indemnizaciones resultantes supondría un gravísimo percance económico. Pero
tampoco es necesario ponerse en los extremos ya que, en caso de una gotera que
molesta al vecino originada en nuestra vivienda, sería también la
responsabilidad civil la parte del seguro que se haría cargo tanto de la
reparación como de los gastos.
Las
responsabilidades garantizadas son las siguientes:
- Responsabilidad inmobiliaria, que comprende aquellos perjuicios causados al contenido y continente de otros.
- Responsabilidad familiar, que se refiere a los daños que se pueden causar a terceros, tanto en la vivienda como fuera de ella.
Lo más común
es tener un seguro multirriesgo o combinado, que proteja los bienes del asegurado tanto en el
continente como en el contenido, y que responda también ante la responsabilidad
civil. Estos importes versan sobre el valor de reconstrucción de la vivienda,
de lo que hay dentro de ella y del daño que se pueda ocasionar a terceros. Para
esto último, lo más adecuado es asegurar el máximo de cantidad a la que se le
pueda hacer frente. Es una garantía que se hace cargo de las reparaciones e
indemnizaciones que haya que pagar a otras personas por daños ocasionados
debido a un siniestro en nuestra vivienda.
Un ejemplo
sería que se originase un incendio por un despiste en la cocina y se produjesen
daños en el edificio de al lado, u ocasione lesiones a algún vecino. O que
tenga lugar una explosión en la conducción del gas que provoque desperfectos en
los edificios colindantes, en los vehículos aparcados en las proximidades, así
como que afectase también a los vecinos, o a algún transeúnte que circula por
la calle en ese momento. Son situaciones indeseables que no tienen por qué
darse, pero por el coste que suponen no merece la pena correr el riesgo de
verse económicamente desprotegido.
Dado que
estos incidentes son muy costosos, es importante tener una póliza completa que
proteja ante imprevistos. Las compañías de seguros ofrecen una amplia variedad
de opciones y de precios, pero es el tomador el que ha de decidirse finalmente
por una cantidad u otra.
La cobertura mínima recomendada suele ser de
300.000 euros, que se puede aumentar hasta 600.000 con la compañía,
fijándose en que el incremento de la prima sea razonable. Aun así no siempre es
posible llevar a cabo la ampliación con el mismo seguro. En estos casos, se
recomienda acudir a uno complementario para poder proveer lo que no cubre el
del hogar. Acudir a un mediador de seguros y contrastar la información le
ayudará a tomar la decisión más adecuada para su caso particular.
Es frecuente
que la responsabilidad civil incluya, además:
- El personal doméstico que se encuentre al servicio del asegurado.
- Accidentes durante la práctica de cualquier deporte o como peatón.
- La tenencia de animales domésticos.
- Los daños que pueda ocasionar un inquilino sobre los muebles en el supuesto de que la vivienda propiedad del titular estuviese en régimen de alquiler.
Fuente: www.yaencontre.com



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