El proyecto
de ley de Rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, que todavía tiene
que pasar por el trámite del Senado para su aprobación definitiva en el
Congreso de los Diputados, incluye el régimen sancionador de la nueva normativa
de certificación energética de edificios existentes, obligatoria a partir del 1
de junio.
La Comisión
de Fomento del Congreso ha aprobado este miércoles el proyecto de ley de Rehabilitación,
regeneración y renovación urbanas, que introduce nuevas obligaciones en
materia de conservación de los inmuebles y modifica la Inspección Técnica de
Edificios (ITE) para incorporarle criterios de eficiencia energética.
El proyecto
de ley, que ahora pasará a ser tramitado en el Senado antes de su aprobación
definitiva, ha incorporado finalmente la veintena de enmiendas propuestas por
el PP, además de casi medio centenar de propuestas de PSOE, Izquierda Plural
(IU-ICV-CHA), CiU y PNV, la mayoría de las cuales han sido transaccionadas.
El dictamen
de la Comisión ha sido respaldado por el PP, mientras que el PSOE y CiU se han
abstenido, y la Izquierda Plural y el PNV han votado en contra del texto, que
con las nuevas disposiciones adicionales incluidas a propuesta del PP introduce
cambios en una decena de normas que nada tienen que ver con su objetivo
original.
Pone fin a
carencias normativas, según el PP
El portavoz
'popular', Andrés Ayala, ha destacado que la ley acaba con carencias normativas
largamente vigentes, y se ha defendido de las principales críticas de la
oposición negando que se invadan competencias autonómicas y señalando que
"no es muy consecuente" hacer esa acusación mientras se pide
financiación del Estado para las actuaciones de rehabilitación y regeneración.
En este
sentido, ha recordado que son los Planes de Vivienda los que incluirán las ayudas
del estado para las intervenciones, y que "sólo en ausencia de la
intervención pública o de los propietarios serán otras empresas privadas las
que pueden entrar". "Decir que eso es un negocio y que se beneficia a
las promotoras me parece una crítica bastante fácil y que no responde a la
realidad", ha apostillado.
Además, ha
rechazado que se introduzcan nuevas exigencias de conservación, que "son
las que se fijaban en la Ley del Suelo", y ha asegurado también que
"lejos de reducirse las garantías de realojo, se regulan para toda
España" y se flexibiliza en algunos casos para garantizar los derechos de
los ocupantes de la vivienda.
Oportunidad perdida,
según el PSOE
La
responsable de Vivienda del PSOE, Leire Iglesias, cree que este proyecto de ley
es una "buena iniciativa" cuyos objetivos y necesidad comparte, si
bien cree que la "disposición a negociar" por parte de los
'populares' no se ha materializado finalmente en acuerdos más amplios, "a
pesar de estar todos de acuerdo en que esta ley es necesaria".
No obstante,
ha lamentado que se quedará "en una oportunidad perdida" ante la
negativa del grupo mayoritario a incluir modificaciones profundas en
aspectos como la financiación, la moratoria de cuatro años en la obligación de
reservar suelo público o el "guirigay" que creará la nueva certificación energética, que entrará en vigor
cuando "la norma aún no esté aprobada en el Senado ni haya normas para
desarrollar la ley".
También ha
insistido en su temor de que algunas familias con "especial
vulnerabilidad" puedan ser "víctimas de un desalojo de sus
viviendas" por no tener recursos para hacer frente a sus nuevas obligaciones
de rehabilitación, dando lugar a una nueva tipología de desahucio.
Por último,
la diputada ha reprochado a los 'populares' que hayan unificado en un mismo
proyecto "un montón de cuestiones que nada tienen que ver" y que
supondrán la modificación de una decena de normas diferentes. "Por eso nos
abstendremos en la votación, sin entrar a valorar el contenido, si es oportuno
o no. Tráiganlo por separado y cumplan la norma, porque ésta no es la primera
vez que pasa", ha pedido, apostillando que el PSOE se "reserva la
posibilidad de seguir denunciando y reclamando estas técnicas parlamentarias de
abuso y burla".
Invade
competencias, según CiU, PNV y BNG
El portavoz
de Fomento de CiU, Pere Macias, ha dicho que el proyecto de ley es
"positivo" y que comparte "los objetivos y la mayoría de los
instrumentos", aunque ha reclamado que se separe el concepto de
rehabilitación de los de regeneración y renovación urbanas para evitar
invasiones competenciales, ya que estos dos últimos temas están en manos de las
comunidades autónomas y los ayuntamientos al entrar en el marco del urbanismo.
Además, ha
insistido en la necesidad de que se acompañe el proyecto de "los
mecanismos legales para ayudar a financiar la rehabilitación"
porque sin fondos la reforma se quedará "a mitad del viaje" y ha
agradecido al PP su disposición a pactar con la oposición, invitándole a llegar
aún más allá.
Isabel
Sánchez Robles, del PNV, ha reconocido que el proyecto incluye propuestas
"interesantes" y que "la norma es buena", si bien existe
una "cuestión insalvable" para no poder apoyarla, como es la
invasión de competencias autonómicas. "La hubiéramos apoyado
gustosamente si no fuera por eso", ha insistido.
No obstante,
los nacionalistas vascos también creen que las medidas que se regulan en esta
materia "sólo son atractivas con un mercado inmobiliario al alza", y
ha lamentado que no haya medidas de apoyo económico suficiente, "sobre
todo para los colectivos más desfavorecidos" y ha previsto que su
aplicación plantee "dificultades prácticas" para los ayuntamientos.
Por su parte,
la diputada del BNG, Rosana Pérez, ha coincidido en que el proyecto de ley
invade competencias autonómicas, carece de financiación y no evita la
especulación con el suelo, por lo que es "claramente insuficiente".
Insuficiente,
según la Izquierda Plural
Por
IU-ICV-CHA, Ascensión de las Heras ha coincidido con la "importancia y
necesidad" de esta ley como elemento "determinante" en el cambio
productivo y en la reactivación económica, pero rechaza la visión
"excesivamente economicista" de concebir esta materia, que supone
"dirigir la mirada a la rehabilitación como oportunidad de negocio".
Además, ha
lamentado la "inhibición" de lo público en este sector, así como su falta
de financiación.
"Se hace descansar en exceso la responsabilidad de la
rehabilitación y su financiación en los particulares, lo que podría crear
problema para las personas con menos recursos", ha avisado, criticando por
último la incorporación de enmiendas sobre "materias totalmente
ajenas" al proyecto y que se "cuelen de rondón" modificaciones
sobre "temas importantes sin debate", como por ejemplo el régimen
sancionador.
Fuente: www.yaencontre.com



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