Todo lo que necesitas saber
sobre las comisiones bancarias
Las
comisiones bancarias son aquellos importes que las entidades financieras cobran
a sus clientes en compensación por los servicios que les prestan. ¿Cuáles son
las principales comisiones qué nos cobran los bancos y qué ocurre cuando nos
modifican unilateralmente sus condiciones? Despejamos dudas.
La
reducciones en el Euríbor hasta los límites actuales, ha hecho que
muchas de las hipotecas que las entidades concedieron a diferenciales
muy bajos hace años hoy les está dando pérdidas. A esto le unimos la sentencia del Tribunal Supremo considerando nula la cláusula
suelo de las hipotecas, lo que supone el tener que devolver lo
cobrado de forma indebida y quitar el suelo. La morosidad al alza
o la reducida vinculación de determinados clientes, entre otros, son
factores que también han influido mucho en la merma de los resultados de las
entidades financieras.
Éstas han
buscado la forma de conseguir mejorar sus márgenes. Por ejemplo, subiendo
los diferenciales en las hipotecas y préstamos personales o reduciendo la
remuneración en los productos de ahorro. Pero viendo que cada vez se dan menos
operaciones de activo y que los ahorros de las familias disminuyen por culpa de
la crisis, deben de buscar algún sitio por donde incrementar los beneficios. Y
este punto son las comisiones bancarias.
Conceptualmente
entendemos por comisiones bancarias aquellos importes que las entidades
financieras cobran a los clientes en compensación por los servicios que les
prestan (enviar una transferencia, cambiar divisas, administrarle una cuenta,
estudiar un préstamo...).
¿Por qué
servicios cobran los bancos?
Las
entidades financieras pueden cobrar comisiones en todos los productos que se
contraten:
- Los préstamos hipotecarios: Comisión de apertura, comisión de estudio, comisión por modificación de las condiciones de la hipoteca, comisión por amortización anticipada, comisión por subrogación. Es muy importante analizar todas estas comisiones, si bien la comisión de apertura es la que más nos puede costar. Las mejores hipotecas actualmente, como puede ser la Hipoteca de Bankinter a Euríbor + 1,95%, no tienen comisiones de apertura.
- Los préstamos personales o al consumo: Comisión de apertura, comisión de estudio, comisión por la novación de algún punto de la operación, comisión por amortización anticipada (total o parcial),….
- Depósitos a la vista, de ahorro y a plazo: Aquí hay muchas comisiones como la de administración de la cuenta. Comisión por apunte, por posible descubierto, por cancelación anticipada de un depósito, de custodia en cartela de valores o fondos,…
- Por las tarjetas: Comisión por emisión de la tarjeta y pos la renovación anual. Comisiones por retiradas de efectivo en cajeros automáticos, por realizar consultas, por pagos en el extranjero,…
- Por los avales: Comisiones por estudio de la operación, por firma de la misma y comisión de riesgo trimestral.
- Operativa con cheques: Cobro por ingresos de cheques. Variará en función de la entidad emisora del cheque, oficina de procedencia, cuantía,…
- Realización de transferencias: Coste de realizar una trasferencia. Coste de recibir transferencias (alguna entidad lo cobra). Todo en función del destino de la transferencia a realizar.
Cierto que
muchos de estos productos poseen más comisiones pero estas suele ser las más
habituales
.
¿Qué ocurre
cuando nos sube unilateralmente la entidad el precio de las comisiones?
El Banco de
España es claro al decir que si las comisiones que se cobran periódicamente por
un determinado producto y que desde el principio estaban plasmadas en un
contrato, posteriormente son incrementadas por una entidad (de forma
unilateral), estas serán causa de nulidad de dicho contrato. Pero en favor de
las entidades dice que si esta subida se notifica fehacientemente del cliente
(esas famosas cartas que recibimos indicando que nos suben las comisiones) y el
cliente no se opone, serán legales completamente.
En la
práctica lo que ocurre es que a muchos clientes les cuesta más el cambiar sus
productos de entidad que seguir en la que estaba pagando más comisiones con lo
cual las entidades, a sabiendas de ello, se aprovechan claramente.
Comisiones
de cuentas bancarias
Claro está
que es el producto estrella ya que casi todo el mundo posee una abierta con lo
cual es el producto más sensible a la hora de subirle las comisiones por ambas
partes.
Las
comisiones más habituales en estas cuentas son: la de administración y mantenimiento,
aquella comisión que debe de ser de cobro semestral (aunque hay entidades para
todo en este punto) que se realiza por el gasto que le supone a la entidad
tener una cuenta abierta (hay entidades que la vinculan al número de apuntes
que esta tenga). Y la de comisión de descubierto, que se aplica
habitualmente sobre el mayor saldo en descubierto que la cuenta haya tenido
durante el periodo de liquidación y en la que se aplican tipos de interés que
rozan la usura del 29%.
Esto no
quiere decir que estas dos comisiones sean las únicas porque desde hace mucho
tiempo las entidades financieras poseen una capacidad de sorprendernos para mal
al pensar en nuevas comisiones. Hay de hecho entidades que cobran por ingresar
dinero en una cuenta de la que no eres titular o hay entidades que cobran una
cantidad cuando se solicita un reintegro por caja en una oficina que no es en
la que se encuentra abierta la cuenta, en concepto de gastos de comprobación de
firma y la existencia de fondos. En ambos casos es legal que cobren comisión
según la normativa del Banco de España pero para muchos es el motivo para dejar
de ser cliente, lo cual me parece muy normal ya que, aunque legal, es algo que
nunca te comenta la entidad cuando abres una cuenta.
Por último
hacemos hincapié en una comisión muy curiosa como es la comisión por correo. Es
la comisión que se cobra por remitir al domicilio del cliente los
justificantes con información de cualquier tipo, liquidaciones, notificaciones
de recibo, etc. Es curiosa esta comisión porque hay ocasiones donde la entidad
cobra comisión por un apunte en la cuenta y luego vuelve a cobrar la comisión
de correo por remitir ese apunte al domicilio, lo que en la práctica supone
pagar dos veces por lo mismo.
Pero rizando
el rizo, cuidado con la banca electrónica, ya que hay alguna entidad que cobra
gastos de correo cuando se tiene incluso pactado con la entidad el recibir los
justificantes de apuntes vía banca online.
Lo cierto es
que el mundo de las comisiones, en especial el de las cuentas bancarias, está
lleno de picaresca y de cambios ya que, a fin de cuentas, es el producto que
genera más dependencia en el cliente y las entidades lo saben, con lo cual
saben que incrementar las comisiones en este producto generará enfados y
malestar en el cliente pero probablemente acabe ‘tragando’ y no se vaya de
entidad por el engorro que eso le supone.
Fuente:
www.yaencontre.com



No hay comentarios :
Publicar un comentario